Todocolegio nació, entre otras cosas, como alternativa al grupo de WhatsApp de la clase, donde expones tu número, tu foto y tus estados a decenas de desconocidos. Aquí la identidad es mínima y todo lo demás queda en privado.
Tu nombre visible —el que tú elijas: «Papá de Manuel P.», tu nombre de pila o los dos— y tu actividad útil para la clase: los eventos que publicas, las confirmaciones y el historial de cambios. Nada más. Ni foto, ni estados, ni «en línea».
Tu correo (sirve para entrar y reconocer tus reenvíos, no se muestra jamás), tu teléfono (solo existe si conectas el bot de WhatsApp, sirve únicamente para reconocer tus reenvíos y tampoco se muestra jamás), el nombre de tu hijo/a (solo lo ves tú y el otro adulto que tú vincules) ni a qué extraescolares va apuntado: las inscripciones son privadas de cada familia.
Un correo para entrar, el nombre con el que quieres que te vean y el nombre de tu hijo/a para pintarte tu calendario. No hay perfil que rellenar, ni foto que subir, ni datos «opcionales» que en realidad alimentan otra cosa.
Compartir el cumple de tu hijo/a con la clase es una casilla que activas tú, con consentimiento explícito, y solo comparte día y mes — nunca el año. La puedes desactivar cuando quieras y desaparece del calendario de todos.
Sin mensajes privados, sin comentarios, sin cadenas de «gracias 🙏» que sepultan la información. Al no haber conversación, no hay presión social, no hay horas de conexión visibles y no hay nada personal que se te escape en un mensaje.
El aislamiento entre colegios está impuesto en la propia base de datos (políticas RLS de PostgreSQL): una familia de un centro no puede ver datos de otro ni por error de la aplicación. Y dentro del cole, solo se entra con el enlace de invitación de una clase.
La inteligencia artificial solo procesa el texto o el PDF que tú le das, para extraer fecha, coste y plazo. Su resultado nunca se publica solo: siempre lo revisa la persona que lo envió. Y los correos a evento@ de remitentes desconocidos van a una bandeja de revisión humana, no a la clase.
La página pública de cada colegio (todocolegio.app/tu-cole) sirve para compartir «esta es la app de nuestro cole»: muestra el nombre y el acceso, y ni una cosa más. Ni clases, ni miembros, ni número de familias.
Dónde viven los datos. La base de datos y la autenticación están en Supabase, en región Unión Europea (Frankfurt / Irlanda). El dominio .app obliga a que toda conexión vaya siempre cifrada por HTTPS: los navegadores ni siquiera permiten abrirlo sin cifrar.
Menores. Tratamos datos de menores de forma indirecta (el nombre que su familia apunta, sus actividades), y por eso el diseño es tan restrictivo: el nombre del hijo/a solo lo ve su propia familia, el cumpleaños es opcional y sin año, y las inscripciones a actividades son privadas.
Tus derechos. Puedes acceder, rectificar y suprimir tus datos. El nombre visible, tus correos asociados y los datos de tus hijos se editan desde tu perfil; para eliminar tu cuenta por completo o cualquier otra gestión, escribe a info@todocolegio.app y lo hacemos. Sin laberintos.
Quién hay detrás. Esto lo ha hecho una familia del cole, para las familias del cole. No hay publicidad dentro de la app y tus datos no se usan para nada que no sea que no se te pase la Granja Escuela.
Escríbenos y te contestamos en claro: info@todocolegio.app