Todocolegio convierte las circulares, correos y notas de la mochila en un calendario claro con sus plazos, que las familias de la clase llenáis y confirmáis entre todas. Esto es lo que hace, pieza a pieza.
No hay buscador de colegios ni registro abierto: una familia de tu clase te pasa su enlace de invitación (normalmente por el grupo de WhatsApp) y ese enlace ya sabe tu clase y tu cole. Al abrirlo creas tu cuenta con Google o con tu correo, eliges el nombre con el que te verán las demás familias —vale «Papá de Manuel P.», tu nombre o los dos— y apuntas el nombre de tu hijo/a, que solo ves tú, para que la app te pinte únicamente el calendario que te toca. Tres pantallas y estás dentro.
¿Tu cole todavía no está? Cualquier familia puede crearlo en tres pasos y repartir el primer enlace. Te lo contamos en Para tu cole.
Cada día muestra sus puntos de color: excursiones en verde, plazos en ámbar, fiestas en coral, reuniones en morado y extraescolares en azul. Tocas un día y ves el detalle. Puedes filtrar entre «Todo», solo lo del cole o solo las extraescolares, y si alguna familia comparte el cumple de su hijo/a, también aparece en el mes.
Lo importante no es «hay Granja Escuela», es «págala antes del lunes 11». Cada evento puede llevar una acción con plazo, con su barra de tiempo que se va llenando. La pestaña Pendientes es tu checklist: lo que queda por hacer, lo que cierra esta semana, y un check grande para marcarlo hecho y quitártelo de la cabeza.
Los recordatorios son por evento y a tu manera: para cada plazo decides si quieres aviso, por push o por correo, y a qué hora. Te insiste cada día hasta que lo marques hecho — y en cuanto lo marcas, silencio. Nada de notificaciones que no pediste: si el plazo no va contigo (los libros ya los compraste fuera), no activas nada.
El menú del comedor, las normas de la piscina, la lista de material… Lo informativo que no lleva plazo ni fecha va a un tablón curado, para que el calendario quede limpio. Y una cosa importante: aquí no se chatea. Datos claros, cero conversación, cero ruido.
Marca los días que tu hijo/a se queda al comedor cada mes y la app te calcula el coste. Si un día hay excursión con comida de casa, ya lo tienes delante para cuadrarlo.
Apunta las actividades de tu hijo/a con sus días de la semana y se pintan solas en el calendario. Las inscripciones son privadas de cada familia: nadie ve a qué va apuntado tu hijo.
Hay cuatro maneras de convertir una comunicación del cole en un evento bien ordenado, y en todas pasa lo mismo al final: tú lo revisas antes de publicar. Nada sale solo.
La circular llegó al grupo de WhatsApp, como siempre. Reenvíasela al bot de Todocolegio y en segundos te contesta: «Borrador listo». Conectas tu WhatsApp una sola vez desde tu perfil —un código y ya—, y el bot solo hace caso a los números vinculados: a nadie más le responde ni le guarda nada.
Reenvía el correo del cole a evento@todocolegio.app desde cualquiera de los correos verificados de tu cuenta. La app te reconoce como remitente, la IA lo extrae y te deja el borrador esperándote en la app, avisado con su numerito rojo. Los correos de remitentes desconocidos van a una bandeja de revisión humana, no a la clase.
Desde el botón «+» pegas el texto del correo o subes el PDF de la circular, y la IA extrae lo que importa: fecha, lugar, qué hay que llevar, cuánto cuesta y hasta cuándo hay plazo. Tú compruebas los campos, corriges lo que haga falta y publicas.
Para la nota de la mochila o lo que se dijo a la salida de clase: formulario normal con los mismos campos. Categoría, fecha, plazo si lo hay, y listo.
¿En tu cole los pagos y autorizaciones van por su plataforma oficial —Alexia, TokApp, Educamos, iPasen o la que sea—? El evento lo apunta y te pone el botón para abrirla: Todocolegio se encarga de que no se te pase, y el trámite lo haces donde siempre. ¿Que tu cole va por correo, circulares y bizum? Todo funciona exactamente igual, sin plataforma de por medio.
Un evento recién creado aparece como «sin confirmar». Las demás familias lo contrastan con su circular: si cuadra, lo confirman y pasa a verse con su pegatina verde de «Confirmado por las familias». Si algo no cuadra —la fecha, el precio— cualquiera pulsa «esto no cuadra», explica el motivo y el evento queda marcado «en duda» hasta que se corrige. Quien crea un evento no puede confirmárselo a sí mismo, y cada ficha guarda su historial de cambios: quién lo creó, quién lo editó y qué cambió.
La confianza recae en el evento, no en una persona: no hace falta un delegado que lo haga todo, y un despiste de una familia lo caza otra.
Desde tu perfil generas un enlace de un solo uso para compartir a tu hijo/a con el otro adulto —madre, padre, abuela—. Cada uno con su propia cuenta y su propio nombre visible, pero viendo lo mismo: su clase, sus pendientes, su comedor y sus extraescolares. Marcar un pago como hecho lo ve el otro al momento, así que nadie paga dos veces la Granja Escuela.
En el perfil también gestionas tu nombre visible, los correos asociados a tu cuenta y tu WhatsApp (para que la app reconozca tus reenvíos), el cumpleaños de tu hijo/a si quieres compartirlo con la clase —solo día y mes, nunca el año— y con cuánta antelación quieres que te avisen de los cumples de los demás.
Es una aplicación web instalable (PWA): se añade a la pantalla de inicio del móvil como una app más, sin pasar por ninguna tienda, y funciona igual en el ordenador — que es donde suelen leerse los correos del cole. Tus datos viven en el servidor, no en el dispositivo: entras desde donde sea y está todo.
Si te ha llegado un enlace de invitación, entra por ahí. Si tu cole aún no está, créalo tú: son tres pasos.